Cómo reparar las juntas de los azulejos que se están cayendo

Las juntas de los azulejos se deterioran
con el tiempo por la humedad, los
cambios de temperatura y el uso
diario. Cuando empiezan a agrietarse,
desprenderse o desaparecer no solo
queda mal estéticamente sino que
el agua puede filtrarse detrás de
los azulejos causando humedades
y daños mayores. Repararlo a tiempo
es sencillo y evita problemas mucho
más costosos.

Por qué se deterioran las juntas

La lechada que rellena las juntas
entre azulejos es un material poroso
que con el tiempo absorbe humedad,
suciedad y productos de limpieza.
En zonas húmedas como baños y cocinas
este proceso se acelera considerablemente.

Los movimientos naturales del edificio,
aunque sean mínimos, también generan
pequeñas tensiones en las juntas
que con los años provocan grietas
y desprendimientos. En esquinas
y cambios de plano este efecto
es especialmente pronunciado.

Herramientas y materiales necesarios

Para esta reparación necesitas
un rascador de juntas o un destornillador
plano para retirar el material
deteriorado, una lechada o mortero
de juntas del color adecuado,
una llana de goma o espátula flexible
para aplicarla, una esponja y
un cubo de agua para limpiar,
y silicona sanitaria para las
esquinas y cambios de plano.

Paso 1: Identifica las zonas afectadas

Antes de empezar revisa todas
las juntas con calma. Busca zonas
donde la lechada esté agrietada,
hueca al golpear con el nudillo,
desprendida o directamente ausente.
Márcalas con cinta de carrocero
para no olvidar ninguna.

Presta especial atención a las
juntas horizontales en la base
de la ducha o bañera, que son
las que más agua reciben y las
que primero se deterioran. También
a las esquinas interiores donde
dos paredes se encuentran, que
nunca deberían rellenarse con
lechada sino con silicona flexible.

Paso 2: Retira el material deteriorado

Con el rascador de juntas o el
destornillador plano elimina todo
el material que esté en mal estado.
No basta con aplicar lechada nueva
encima de la vieja deteriorada
porque no adherirá bien y el problema
volverá a aparecer en poco tiempo.

Rasca hasta llegar a material sólido
y bien adherido. En juntas muy
deterioradas puede que tengas
que vaciarlas casi por completo.
Limpia bien el polvo y los restos
con una brocha seca antes de continuar.

Paso 3: Humedece la zona

Antes de aplicar la lechada nueva
humedece las juntas vaciadas con
agua usando un pincel o un spray.
La lechada seca demasiado rápido
sobre superficies secas y no fragua
correctamente. La humedad previa
mejora la adherencia y el resultado
final.

Paso 4: Aplica la lechada nueva

Si usas lechada en polvo mézclala
con agua siguiendo las proporciones
del fabricante hasta obtener una
pasta homogénea sin grumos. Si
usas lechada lista para usar ábrela
y aplícala directamente.

Con la llana de goma aplica la
lechada en diagonal sobre las
juntas presionando bien para que
entre hasta el fondo. Trabaja
en zonas de un metro cuadrado
aproximadamente para que no se
seque antes de limpiar.

Cuando hayas rellenado bien las
juntas de una zona retira el exceso
de lechada de la superficie de
los azulejos con la llana pasándola
en diagonal antes de que empiece
a secar.

Paso 5: Limpia y alisa

Cuando la lechada empiece a perder
brillo pero aún no esté completamente
seca, entre diez y veinte minutos
después de aplicarla según la
temperatura, limpia la superficie
con una esponja húmeda bien escurrida
pasándola en movimientos circulares
suaves.

Enjuaga la esponja con frecuencia
y cambia el agua del cubo cuando
esté muy sucia. El objetivo es
eliminar el velo de lechada que
queda sobre los azulejos sin arrastrar
la que está dentro de las juntas.

Cuando seque completamente puede
quedar un ligero velo blanquecino
sobre los azulejos. Se elimina
fácilmente con un paño seco frotando
con suavidad.

Paso 6: Las esquinas van con silicona

Las juntas en esquinas interiores,
es decir donde se encuentran dos
paredes o una pared con el suelo
o la bañera, no deben rellenarse
con lechada. En estas zonas los
movimientos de la estructura son
mayores y la lechada rígida se
agrieta inevitablemente.

La solución correcta es la silicona
sanitaria flexible, que absorbe
los movimientos sin agrietarse.
Aplica un cordón continuo de silicona,
alísalo con el dedo mojado en
agua jabonosa y retira la cinta
de carrocero inmediatamente antes
de que seque.

Cuánto tiempo hay que esperar

antes de mojar

La lechada necesita al menos 24
horas para secar al tacto y entre
48 y 72 horas para curar completamente.
La silicona necesita entre 24
y 48 horas dependiendo del grosor
aplicado y la humedad ambiente.
No mojes la zona hasta que haya
curado completamente.

Productos que pueden ayudarte

Lechada o mortero de juntas en
el color que necesites, disponible
en blanco, gris, beige y negro
para adaptarse a cualquier tipo
de azulejo → Ver en Amazon

Silicona sanitaria flexible para
esquinas y juntas de movimiento,
resistente al moho y a la humedad
Ver en Amazon

Un rascador de juntas multiusos,
con diferentes cabezales para
eliminar lechada deteriorada sin
dañar los azulejos → Ver en Amazon

Una llana de goma flexible para
aplicar la lechada de forma uniforme
y limpiar el exceso con facilidad
→ Ver en Amazon


Este artículo contiene enlaces de afiliado
de Amazon. Si compras a través de estos
enlaces recibimos una pequeña comisión
sin coste adicional para ti.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Scroll al inicio