Las persianas pueden atascarse con el tiempo debido al uso, la suciedad o una cinta dañada. Aunque parezca una avería complicada, en muchos casos puedes solucionarlo tú mismo sin necesidad de llamar a un profesional.
En esta guía te explicamos paso a paso cómo arreglar una persiana que no sube ni baja de forma sencilla y segura.
Herramientas necesarias
Antes de empezar, prepara lo siguiente:
- Destornillador
- Escalera
- Guantes
- Cinta de persiana nueva (si está rota)
- Lubricante en spray
1. Comprueba si la cinta está rota
Uno de los problemas más habituales es que la cinta de la persiana se haya roto o desgastado.
Para revisarlo:
- Baja completamente la persiana.
- Abre la tapa del cajón superior.
- Observa si la cinta está suelta, rota o enrollada incorrectamente.
Si está dañada, tendrás que sustituirla por una nueva.
2. Revisa el eje de la persiana
A veces el eje donde se enrolla la persiana se bloquea.
Comprueba:
- si hay piezas sueltas
- lamas torcidas
- tornillos flojos
Aprieta cualquier pieza que veas mal colocada.
3. Lubrica las piezas móviles
La suciedad y el polvo pueden provocar que la persiana se atasque.
Aplica lubricante en:
- guías laterales
- eje
- rodamientos
Después prueba subir y bajar varias veces.
4. Comprueba las lamas
Si una lama está doblada o salida de la guía, la persiana puede bloquearse.
Revisa cuidadosamente:
- lamas torcidas
- piezas partidas
- guías deformadas
Sustituye las piezas dañadas si es necesario.
5. Cambia la cinta si está desgastada
Si la cinta está rota:
- Retira la antigua.
- Coloca la nueva siguiendo el recorrido original.
- Enróllala correctamente en el recogedor.
- Comprueba que sube y baja suavemente.
Errores comunes al reparar una persiana
Forzar la persiana
Nunca tires con fuerza. Puedes romper más piezas.
No limpiar las guías
La acumulación de polvo es una de las principales causas de atasco.
Usar herramientas inadecuadas
Utiliza siempre herramientas básicas y trabaja con cuidado.
¿Cuándo llamar a un profesional?
Deberías contactar con un técnico si:
- el eje está roto
- la persiana se ha descolgado completamente
- el mecanismo interno está dañado
Conclusión
Arreglar una persiana atascada suele ser más sencillo de lo que parece. En muchos casos basta con limpiar las guías, lubricar el mecanismo o cambiar la cinta para que vuelva a funcionar correctamente.
Con un poco de paciencia puedes ahorrar dinero y solucionar el problema en menos de una hora.